Este es uno de los mayores problemas que tiene el hombre de este siglo, producido por la alteración en las condiciones medioambientales de la tierra. Porque al disminuir la capa de ozono se está dando vía libre a los rayos UV (ultravioletas) que resultan muy malos tanto para la humanidad como para el ecosistema. En esta nota podrás conocer de qué trata este enigmático agujero.
Qué es este agujero Aunque no se trata en realidad de un agujero, sino de un adelgazamiento de la capa de ozono que envuelve todo el planeta y que tiene la virtud de filtrar las radiaciones ultravioletas. Esa disminución se produce con mayor énfasis sobre el extremo sur de la tierra, y genera que las radiaciones lleguen con más poder hasta la superficie terrestre, causando así alteraciones biológicas (que aún se encuentran en estudio).
El agujero en la capa de ozono se ha ido generando por el debilitamiento de la concentración del ozono en la estratosfera, el cual provoca un adelgazamiento en una región tan grande como Alaska, localizándose fundamentalmente sobre la Antártica, siendo Tierra del Fuego -en la Argentina- la ciudad que sufre las agresiones del sol de forma más directa.
El agujero de ozono tiene forma ovalada y su centro está ubicado a unos 900 kilómetros del polo sur. Este fenómeno alcanza sus dimensiones máximas entre septiembre y diciembre. Los estudiosos aseguran que sus extensiones máximas rondan los 24 millones de kilómetros cuadrados, pero ha llegado a 27 millones.
Descubrimiento del problema
Para poder estudiar la pérdida de ozono a escala global la NASA lanzó, en 1991, el satélite de investigación de la atmósfera superior. La nave, que se encuentra en órbita sobre la tierra a una altitud de 600 km, mide las variaciones de la concentración de ozono a diferentes altitudes, y fue la que suministró los primeros datos completos sobre la química de la atmósfera superior.
Consecuencias que trae la disminución de la capa de ozono
El ozono es una molécula formada por tres átomos de oxígeno (O3) el cual, debido a su reactividad, es altamente tóxico. Se utiliza para la esterilización de agua, para la eliminación de olores desagradables. En los últimos años se ha ido introduciendo con resultados muy positivos en tratamientos de diferentes dolencias a partir de la ozonoterapia.
Este gas es capaz de absorber las radiaciones UV. Se sabe que absorber esta radiación puede alterar el sistema inmunológico del organismo, influyendo de forma negativa sobre la molécula de ADN. Además, ataca la visión -provocando cataratas-, daña los cromosomas de las células en la piel humana generando el cáncer de piel y otras afectaciones. Asimismo se puede contraer una serie de enfermedades -que pueden aumentar tanto en frecuencia como en severidad- tales como: sarampión, herpes, malaria, lepra, varicela.
Las plantas también pueden ser perjudicadas por una exposición excesiva, lo que influye negativamente en los cultivos. Estas radiaciones, además, logran alterar ecosistemas acuáticos tan necesarios para el equilibrio biológico.
La disminución de la capa de ozono, dicen los expertos, se hace cada día más evidente y dramática. Y advierten que, además del agujero existente sobre el ártico cerca del polo sur, recientemente se descubrió un nuevo hueco, sobre Australia y Nueva Zelanda.
Posibles soluciones
El ozono, el cual se encuentra en la estratosfera, recibe daños gracias al hombre. éste le envía gases dañinos. Por lo tanto, la única posible solución hasta el momento es eliminar el uso de estos gases destructores del ozono, especialmente los clorofluocarbono contenidos en los spray, refrigerantes, espumas de plásticos, aire acondicionados. Para esto se deben ampliar los controles y la financiación de proyectos para conseguir nuevas tecnologías que permitan que esto se cumpla.
Fuente: Publispain
